El legado de sus manos - Desde allá arriba
Son cuatro. Y desde allá arriba nos cuidan como ángeles de la guarda.
Se reúnen de vez en cuando y hablan de sus descendientes, mientras toman café con galletas.
A veces se preocupan por la vida de aquí abajo; aunque en sueños nos echan porras para que sigamos.
Y seguimos... Aún sin sus presencias físicas, los mantenemos vivos en cada uno de nuestros recuerdos, y en cada paso que damos en este viaje terrenal.
Los tiempos no son iguales, pero más temprano que tarde, nos volveremos a ver.

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